En la compra-venta de coches de segunda mano, el tema que más quebraderos de cabeza suele dar es la garantía, sobre todo cuando se trata de vender un coche entre particulares. Nadie parece tener claro si es obligatorio ofrecer garantías y si buscáis por Internet puedes encontrar absolutamente de todo. Hay incluso quien dice que no se está obligado a ofrecer ningún tipo de garantía, así que para evitar errores, vamos a comentar como funciona el tema de garantías cuando se trata de vender mi coche a un particular. Apréndetelo y así, no tendrás sustos cunado vendas un coche usado.

Si eres asiduo a SuperTasador, algunas de las cosas te sonaran porque son comunes a la responsabilidad por vicios ocultos, pero puede que haya alguien que no ha visitado esa sección de SuperTasador y no lo conozca. Además, la responsabilidad por vicios ocultos y los problemas por vender un coche en mal estado pueden considerarse un complemento a esta sección y viceversa. Pásate por ambas secciones al terminar aquí si no las has leído antes.

Para empezar, cuando vendemos algo entre particulares, ya sea un teléfono móvil, una casa o en nuestro caso, un coche, no se aplica la Ley de Garantías en la venta de Bienes de Consumo, sino el Bodigo Civil, la Ley de ventas de Bienes de Consumo solo se aplica cuando el vendedor es un compra-venta profesional y por lo tanto, no se puede exigir lo mismo a un particular y la garantía es muy diferente. Un compra-venta profesional está obligado a ofrecer mínimo un año de garantía total, no así un particular.

El Código Civil dice que el vendedor tiene la obligación de entregar el vehículos sin cargas ni gravámenes y sin vicios ni defectos ocultos, teniendo el comprador un plazo de seis meses para presentar una demanda por estos motivos. Es decir, que estamos hablando que durante los seis primeros meses de uso, el comprador podría reclamarnos cualquier defecto o avería que tuviera el coche; podríamos traducirlo diciendo que en una compra-venta entre particulares, el vendedor está obligado a ofrecer una garantía de seis meses.

Como en toda garantía, el comprador está obligado a demostrar esos fallos y que además vienen de antes y el vendedor estará obligado a la reparación de los defectos que tuviera el vehículo, pero no será responsable de los defectos que estuvieran a la vista, vamos, que si hay golpes de chapa o arañazos en la pintura, no entran en esa ‘garantía’. Si quien nos compra el coche es un perito o un profesional compra-venta, no estamos obligados a hacernos cargo de los vicios ocultos pues por su profesión y oficio, debería conocerlos fácilmente. La garantía de seis meses es solo entre particulares.

No obstante, el comprador puede reclamarnos lo siguiente:

  • Desistir del contrato. En este caso habría que devolverle los gastos de pago.
  • Rebaja de cantidad proporcional. A juicio de unos peritos, habría que descontarle el coste de las reparaciones al precio que pedimos por el coche de segunda mano.
  • Indemnización por daños y prejuicios. Si optara por la rescisión del contrato, el comprador tendrá derecho también a una indemnización por daños y prejuicios, si el vendedor conociera los vicios o defectos ocultos del coche y no los hubiera manifestado en el momento de la venta.

En resumidas cuentas, vender un coche usado entre particulares conlleva una garantía de seis meses. No se le llama realmente garantía, sino responsabilidad por vicios ocultos, cosa de la que ya hemos hablado anteriormente, pero creo que era necesario tratarlo desde esta perspectiva para que todo quedara claro.

Hay empresas que ofrecen unas garantías cuando se trata de este tipo de transferencias que pueden ser contratadas por el vendedor y que trataremos en otro apartado.