Llevamos ya bastante tiempo viendo como la especulación infla el precio de los coches antes incluso de que lleguen siquiera a presentarse en sociedad, momento en el cual se confirma que pasará a producción y que suele ser un evento cubierto por los medios especializados. El problema es que dicha especulación, absurdamente alta desde hace tiempo, termina convirtiendo un coche en un activo financiero como pasaba con los pisos por ejemplo.

Al final lo peor que puede pasar es que estalle la burbuja y empiecen a perder valor como si les fuera la vida en ello, haciendo por consiguiente, perder dinero a quienes apostaron por esta forma de ‘inversión’. Mientras llega ese hipotético día, seguimos viendo precios especialmente inflados, como el de este Audi RS4 B5, un coche que se lanzó en 1999 y costaba por entonces 12.400.000 pesetillas de aquellas que usábamos en España, unos 74.525 euros actuales.

Tasación de coches

Es un familiar, sí, pero con muy mala gaita. Esconde un V6 de 2.700 centímetros cúbicos biturbo con 380 CV y es capaz de poner en aprietos a más de un deportivo con su tracción total. En España, mirando un poco, los puedes encontrar por precios que van de los 8.000 hasta los 35.000 euros de segunda mano, pero este de las fotos cuesta nada menos que 99.500 euros.

¿Por qué esa tasación? Bueno, además de estar absolutamente impecable, que sólo se fabricaron 6.000 unidades para todo el mundo, que se trata del sustituto de uno de los coches que rompieron todos los moldes en su día (el Audi RS2) y de que se trata de un Audi RS, hay que decir que tiene solamente 188 kilómetros. Ya hemos dicho en SuperTasador que los kilómetros y el estado del coche, hacen mucho y he aquí una prueba.